UNA AVENTURA INOLVIDABLE

 UNA AVENTURA INOLVIDABLE

Todo comenzó cuando la profesora Alba nos informó que tendríamos una salida pedagógica al Parque Jaime Duque. La noticia me emocionó mucho, ya que hacía bastante tiempo no realizábamos una actividad fuera del colegio. Luego nos explicó que el costo sería de $100.000 e incluía el transporte, la entrada al parque, el desayuno y el almuerzo. Desde ese momento comencé a esperar con entusiasmo el día del viaje, imaginando todas las experiencias durante el viaje.


 Finalmente llegó el día del paseo. Durante el recorrido en el bus todos disfrutamos el momento de diferentes maneras: algunos conversaban, otros escuchaban música, compartíamos golosinas, hacíamos juegos y también hubo quienes aprovecharon para dormir un rato. El ambiente fue muy agradable y el viaje se hizo corto gracias a la buena compañía. Cuando nos dimos cuenta, ya habíamos llegado al Parque Jaime Duque y estábamos listos para comenzar la aventura.


Al llegar al Parque Jaime Duque, un trabajador nos dio la bienvenida y nos explicó las normas que debíamos seguir durante el recorrido. Nos pidió permanecer siempre con el grupo, obedecer las indicaciones de los profesores y evitar comer mientras caminábamos por el parque. Después de escuchar las recomendaciones, entramos y aprovechamos para tomarnos varias fotografías con nuestros compañeros. Desde el primer momento me sorprendió lo grande, limpio y bien organizado que era el lugar.


El primer lugar que visitamos fue el Museo del Cóndor. Apenas entré, me pareció un sitio muy bonito, con muchas fotografías, información e historia sobre esta ave tan importante para Colombia. Lo que más me llamó la atención fue un candelabro enorme que estaba en el centro del museo y, justo encima, una pintura del escudo de Colombia. Al terminar el recorrido, pasamos por un túnel que conectaba con otra parte del parque, donde nos esperaban más atracciones.


Después visitamos el Taj Mahal y fue uno de los lugares que más me sorprendió. Desde afuera impresiona por su gran tamaño y por todos los detalles que tiene en su estructura. Al entrar encontré mucha información sobre su historia y sobre la persona que lo mandó construir, algo que me pareció muy interesante. Además, la iluminación con luces de tonos cálidos hacía que el ambiente se sintiera tranquilo y diferente, haciendo que la visita fuera aún más especial.


Después de recorrer varias atracciones, llegó la hora del almuerzo. Nos dirigimos al lugar donde íbamos a comer y me pareció un espacio muy bonito, con un ambiente tranquilo y agradable para descansar. La comida estuvo muy rica y las porciones fueron bastante generosas. Como ya llevábamos un buen rato caminando, todos estábamos cansados y, después de comer, aprovechamos para descansar un momento. Además, el sol empezó a salir y a más de uno nos dio mucho sueño.


Más adelante visitamos una atracción que representaba un buque militar. Me llamó mucho la atención porque era muy parecido a uno de verdad y permitía conocer cómo son este tipo de embarcaciones. Durante el recorrido vimos información sobre la estructura del buque y la función de cada una de sus partes. También había varias vitrinas con uniformes militares de diferentes rangos, lo que hizo que la experiencia fuera aún más interesante y educativa.



Después nos dirigimos al zoológico, una de las partes más divertidas del recorrido. Al llegar a la zona de las serpientes ocurrió algo que nos hizo reír a todos: un compañero le pellizcó el brazo a una compañera para hacerle creer que una serpiente la había mordido. Por suerte, ella entendió que era una broma y también se rió. Más adelante vi un animal que me pareció muy curioso, porque en persona se veía de color blanco, pero en las fotos aparecía de un tono amarillo.




Al final del recorrido fuimos a las atracciones. La primera fue un tobogán que me sorprendió bastante, porque desde abajo parecía una bajada muy suave y pensé que no sentiría nada. Sin embargo, cuando me lancé, sí me dio un poco de adrenalina y la disfruté mucho. Después nos subimos a un columpio, que fue mucho más tranquilo. Fue una excelente manera de terminar el paseo, ya que todos nos divertimos antes de regresar a casa.




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